El 7 de Enero de 1610, Galileo Galilei apuntó por primera vez su telescopio hacia el planeta Júpiter. El brillante planeta se encontraba a la derecha de una Luna brillante, formando un triángulo con Aldebarán, la estrella Alfa de Tauro. Talvez inspirado por esta visión nocturna, o quizas por haber planificado su observación con tiempo, Galileo se aventuró a observar a Júpiter.

Lo que observó lo dejó perplejo: 4 puntos de luz como estrellas diminutas estaban formando una linea imaginaria con el planeta. Posteriores observaciones corroboraron que los puntos de luz se movian acercándose y alejándose del planeta siguiendo esa misma línea. No tardó mucho tiempo Galileo en descubrir que esos 4 puntos luminosos eran en efecto satélites naturales de Júpiter. Galileo había descubierto las primeras 4 lunas más allá de nuestra Tierra.

Esto marcó el inicio de una revolución del pensamiento acerca de las teorías de la época, descartando así la teoría geocéntrica.

¡Feliz 400 Aniversario, apreciado Galileo… y muchas gracias!

Actualización:

(Reflexión un poco tardía [y algo irreverente] al contemplar el cielo de esa noche)

Mientras Galileo posaba su vista en Júpiter y hacía su descubrimiento, la Luna se encontraba reposando en una de las manos del gigante Orión, mientras un Urano distante contemplaba la hazaña, celoso por no ser notado en ese momento histórico…

… pero también podríamos decir que Orión, cansado de amenazar al Toro con su garrote, tomó a la fuerza a nuestra Luna y se dispuso a lanzarla a Tauro. Urano prefirió observar de lejos el pleito, mientras que Galileo observaba preocupado como Júpiter tomaba a sus hijos y se los llevaba lejos de la escena del disturbio…

Bueno… es algo que se me ocurrió después de escribir el artículo😉

Acerca de Julio Vannini

Astrónomo Aficionado y promotor de Software Libre para Astronomía en Nicaragua. Miembro de ANASA y Contacto Nacional para SEDA/LIADA, Astronomers Without Borders y Sidewalk Astronomers. Director del Capitulo Nicaragua del Charlie Bates Solar Astronomy Project (CBSAP)

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  1. Fis Rafa Barbabosa dice:

    Hola

    Hoy por la Noche de Padua Italia, Galileo descubrio los satelites de Jupiter, realizo una seri de observaciones y entre nublados y cielos despejados hasta el 3o de enero pudo establecer que se trataba de lunas giarando alderedor de Jupiter.

    El mundo relamente se tranformo con este descubrimiento.

    Del hombre ser el centro del Universo, ahora giramos en un punto azul, con televisiones e internet. jajaja

    saludos

    Fis. Rafa Barbabosa
    Año de Astronomo Aficionado 2010

  2. Monica dice:

    Ya que estamos en tema un poco mas de informacion:
    Se llaman satélites galileanos a los cuatro satélites de Júpiter descubiertos por Galileo Galilei: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Son los más grandes de los satélites de Júpiter, siendo visibles incluso con telescopios de baja potencia. Fueron avistados por Galileo el 7 de enero de 1610; los observó durante varios días y describió que estaban orbitando Júpiter. Este descubrimiento reforzó la teoría heliocéntrica de Copérnico. Inicialmente, Galileo los denominó Júpiter I, II, III y IV, en orden a su cercanía al planeta, pero su nombre actual se lo acabó dando el astrónomo Simon Marius en su obra Mundus Iovialis, unos años más tarde.
    Un dato curioso notado por S. Laplace es que Ío, Europa y Ganímedes se encuentran en una configuración dinámica llamada resonancia de Laplace: por cada vuelta de Ío alrededor de Júpiter, Europa da unas dos; y por cada vuelta de esta última, Ganímedes da dos (o sea, una triple resonancia de tipo 1:2:4). Se desconoce hasta el momento si ésta es una configuración primordial.
    Ío (luna)
    Es el satélite galileano más cercano a Júpiter. Las fuerzas de marea provocadas por la fuerte atracción gravitatoria de Júpiter son tan marcadas que provocan un vulcanismo muy activo, cuya consecuencia es la ausencia total de cráteres de impacto. Su superficie está cubierta de azufre.
    Europa (luna)
    Es el más pequeño de los satélites galileanos, sin embargo quizás sea el más interesante. Está cubierto por una capa de hielo, y tiene muy pocos cráteres, lo que indica una superficie relativamente joven. Se piensa (y existen bastantes evidencias a favor) que debajo de la “cáscara” de hielo sólido de su superficie debe existir un océano de agua líquida. Las estimaciones del grosor de la cáscara de hielo van desde 10 a 100 km.
    Ganímedes (luna)
    No sólo es el satélite más grande de Júpiter, sino también el más grande del Sistema Solar. Se especula que Ganímedes también pueda tener un océano escondido debajo de su superficie, cubierta de hielos.
    Calisto
    Es el satélite galileano más lejano de Júpiter, y es también el que tiene la superficie más vieja, ya que está saturada de cráteres.

  3. Adelmo Sandino dice:

    Vaya!!! no imagino la emoción que sitio Galileo al ver Júpiter y contemplar esos extraños puntos de luz a su alrededor. Desconozco un tanto la historia; y me pregunto, no será que en una misma noche Galileo observara cambios en los movimientos de estas lunas llegando así a trastocar y profundizar su curiosidad? O será que lo vio por unos segundos y días después se sorprendió de ver una imagen diferente??? Bueno sea como sea, seguro su descubrimiento lo dejo sin dormir muchas noches, cosa buena para un astrónomo jejeje

  4. edgar dice:

    julio muy buena tu reflexion y gracias a monica por los datos🙂

    si no fuera por jupiter igual descubre a urano. con que por la lejania urano y neptuno se vian como estrellas

  5. Julio Vannini dice:

    Anoche estuve discutiendo el tema con Anthony Norris y ambos concluímos que le hubiese sido dificil a Galileo el haber descubierto otro planeta. Con la optica que tenía muy seguramente lo hubiese confundido como una estrella de color inusual… si acaso la hubiera logrado observar. Bueno, nunca lo sabremos a menos que alguien del museo saque el telescopio y lo apunte al cielo. Pero no creo que lo dejen hacer jeje.

    Salu2!

  6. Ximo Aleixandre dice:

    Os voy a contar una historia que me sucedió cuando tenía 10 años (1972): mi padre había comprado unos prismáticos bastante buenos, 10×50, en Alemania. Una noche de agosto, mientras la familia disfrutábamos placidamente en la azotea, yo me dedicaba a curiosear con los prismáticos por el cielo. Enfoqué a una estrella muy gorda y ví esos cuatro puntitos en línea a su alrededor… Al día siguiente volví a mirar y allí estaban los puntitos, pero ¡habían cambiado de sitio! Así continué durante varias noches, y al final llegué a la conclusión de que no podía ser una estrella y sus planetas (mi padre me había dicho una vez que no se podían ver los planetas de otras estrellas, si acaso los tenían, porque estaban demasiado lejos). ¡Sólo podía tratarse de un planeta de nuestro sistema solar y sus satélites! Por increíble que parezca, a los 10 años, sin haber oído hablar nunca de la hazaña de Galileo, identifiqué a Júpiter y sus cuatro lunas mayores. Desde entonces, el cielo nocturno es mi pasión.

  7. Julio Vannini dice:

    Felicidades Ximo! Que buena experiencia! Y que mejor manera que hacer uno mismo los descubrimientos como este, que marcan toda nuestra vida!🙂

  8. […] cuerpo de agua líquida inmenso atrapado bajo el recubrimiento helado de Europa, una de las cuatro lunas galileanas de Júpiter. Ese agua podría significar la existencia potencial de un hábitat para la vida; pero […]

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